Tengo postrada ante mí.

—¿Y eres el dueño del mundo,

No siendo dueño de ti?

—Yo sé que, del orbe dueño, 5

Seré del mundo el dichoso.

—Yo sé que tu último sueño

Será tu primer reposo.

—Yo impongo á mi arbitrio leyes.

—¿Tanto de injusto blasonas? 10

—Llevo vencidos cien reyes.