Llena el mortuorio recinto.
Es que el César Carlos Quinto,
Con mano firme y segura 20
Entreabre su sepultura,
Y haciendo una horrible mueca,
Su faz carcomida y seca
Asoma por la hendidura.
Golpea su descarnada 25
Frente con tenaz empeño,
Como quien sale de un sueño