Del vulgo vil, y á espíritus gentiles,

Como el tuyo, señora, reservados,

La secreta hermandad te descubría

Del amor y la muerte.

. . . . . . . . . .

. . . . . . . . . .

Y quizá soñarías 10

Aplausos, y victorias, y loores,

Y el tronco de su estirpe,

Por él con nuevas y pujantes ramas