Halló trivial lo que juzgó divino...

Acá le llorarán; allá en el cielo 25

Árbol será firmísimo y lozano

Lo que era germen en la ingrata tierra.

Yo le envidio más bien. ¡Qué hermosa muerte!

¡Qué serena agonía,

Cual sintiendo posarse 30

Los labios del arcángel en sus labios!

¡Morir, no en celda estrecha aprisionado,

Sino á la luz del sol del Mediodía,