¡Ay, muerte arrebatada!

Por ti me estoy quejando

Al cielo y enojando

Con importuno llanto al mundo todo; 20

Tan desigual dolor no sufre modo.

No me podrán quitar el dolorido

Sentir, si ya del todo

Primero no me quitan el sentido.

Una parte guardé de tus cabellos, 25

Elisa, envueltos en un blanco paño,