Y aquellas en la guerra gentes fieras

Ocupadas están en su defensa,

Y aunque no, ¿quién hacerme puede ofensa?

Los poderosos pueblos me obedecen,

Y el cuello con su daño al yugo inclinan, 10

Y me dan por salvarse ya la mano.

Y su valor es vano;

Que sus luces cayendo se oscurecen.

Sus fuertes á la muerte ya caminan,

Sus vírgenes están en cautiverio, 15