Su gloria ha vuelto al cetro de mi imperio.
Del Nilo á Eufrates fértil y Istro frío,
Cuanto el sol alto mira todo es mío.»
Tú, Señor, que no sufres que tu gloria
Usurpe quien su fuerza osado estima, 20
Prevaleciendo en vanidad y en ira,
Este soberbio mira,
Que tus aras afea en su vitoria.
No dejes que los tuyos así oprima,
Y en sus cuerpos, cruel, las fieras cebe, 25