Por la fe de su príncipe cristiano 20

Y por el nombre santo de su gloria,

A su España concede esta vitoria.

Bendita, Señor, sea tu grandeza;

Que después de los daños padecidos,

Después de nuestras culpas y castigo, 25

Rompiste al enemigo

De la antigua soberbia la dureza.

Adórente, Señor, tus escogidos,

Confiese cuanto cerca el ancho cielo