Tu nombre ¡oh nuestro Dios, nuestro consuelo! 30

Y la cerviz rebelde, condenada,

Perezca en bravas llamas abrasada.

Fray Luis de León

(1527–1591)

LA VIDA DEL CAMPO

¡Qué descansada vida

La del que huye el mundanal ruido,

Y sigue la escondida

Senda por donde han ido