Sea de quien la mar no teme airada.

Y mientras miserable-

Mente se están los otros abrasando 15

Con sed insaciable

Del peligroso mando,

Tendido yo á la sombra esté cantando;

A la sombra tendido

De hiedra y lauro eterno coronado, 20

Puesto el atento oído

Al son dulce, acordado,