Del plectro sabiamente meneado.
LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR
¿Y dejas, Pastor Santo,
Tu grey en este valle hondo, oscuro, 25
Con soledad y llanto,
Y tú, rompiendo el puro
Aire, te vas al inmortal seguro?
Los antes bienhadados,
Y los agora tristes y afligidos, 30
A tus pechos criados,