Allí habló un Moro viejo,
De esta manera hablara: 10
—¿Para qué nos llamas, Rey,
Para qué es esta llamada?—
«¡Ay de mi Alhama!»
—Habéis de saber, amigos,
Una nueva desdichada: 15
Que Cristianos de braveza
Ya nos han ganado Alhama.—
«¡Ay de mi Alhama!»