Allí habló un Alfaquí
De barba cruda y cana: 20
—¡Bien se te emplea, buen Rey,
Buen Rey, bien se te empleara!
«¡Ay de mi Alhama!»
Mataste los Abencerrajes,
Que eran la flor de Granada; 25
Cogiste los tornadizos.
De Córdoba la nombrada.
«¡Ay de mi Alhama!»