Por eso mereces, Rey,

Una pena muy doblada; 30

Que te pierdas tú y el reino,

Y aquí se pierda Granada.—

«¡Ay de mi Alhama!»

Anónimo: Romance Caballeresco

DOÑA ALDA LLORA LA MUERTE DE ROLDÁN

En París está doña Alda,

La esposa de don Roldán,

Trescientas damas con ella