Me vinieras á ser menos preciada.

Diré tus males, sin que mucho ahonde 10

En ellos; que es muy raro

Lo que por glorias tuyas contar puedes.

Tal vez el que en su casa un monte asconde

De Numidia y de Paro

En aras y paredes, 15

Cuando entre el blando lino se rodea,

Puesto de los cuidados en el fuego,

Sin conocerte alaba tu sosiego,