Soltar á la soberbia así la rienda;

Que yo apenas, humilde y sin contienda,

Puedo contar en paz algunas horas

De las que paso en el silencio obscuro, 15

Olvidado en pobreza y no seguro.

Á LA RIQUEZA

¡Oh mal seguro bien, oh cuidadosa

Riqueza, y cómo á sombra de alegría

Y de sosiego engañas!

El que vela en tu alcance y se desvía 20