Era, en fin, de cristal belleza tanta...
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Mas, al contrario, su boquilla es poca...
(Vamos con tiento en esto de la boca;
Que hay notables peligros carmesíes, 30
Y podré tropezar en los rubíes,
Epítetos crueles);
¡Qué cosquillas me hacen los claveles!
Porque á pedir de boca le venían;