El florido frescor vuela soplando. 20

A su dulce volar ¡cuál reverdece

La tierra, enriqueciendo su ancho manto

De opulento verdor! La tuberosa

Del albo cáliz en su honor florece,

Y la piramidal, y tú, oh amaranto, 25

De más largo vivir. Tu flor pomposa,

Que adornaba de Mayo los amores,

Hoy halla frutos donde vió las flores;

Oyó quejarse al ruiseñor, primero,