La España, que á un patíbulo afrentoso

(¡Gime, oh patria!) la vida vió entregada

Del ciudadano fiero y generoso

Por quien Castilla fuera reengendrada.

Vuela al cadalso el águila insolente, 15

De su triunfo ufanándose inhumano,

Y la corona arranca de la frente

Del héroe más ilustre castellano.

Murió tu libertad, oh patria mía;

La Austria altiva te ciñe las cadenas; 20