Vengad, cielos, vengad su tiranía;

Oh vencedor, tú á muerte te condenas.

Tiembla, tirano; á tu pesar, del cielo

Baja al suplicio la virtud llorosa,

Y al héroe moribundo rasga el velo 25

En que se encubre edad más venturosa.

«Muere, le dice, con heroico aliento;

Tu sangre será el fuego que algún día

Llegando España hasta el postrer momento,

La vuelva á su primera valentía.