Cuanto el contagio perdonó; tres veces

De Jano el templo abrimos, 5

Y á la trompa de Marte aliento dimos;

Tres veces ¡ay! los dioses tutelares

Su escudo nos negaron, y nos vimos

Rotos en tierra y rotos en los mares.

¿Qué en tanto tiempo viste 10

Por tus inmensos términos, oh Iberia?

¿Qué viste ya sino funesto luto,

Honda tristeza, sin igual miseria,