Yo le daré; mas no en el arpa de oro 30

Que mi cantar sonoro

Acompañó hasta aquí; no aprisionado

En estrecho recinto, en que se apoca

El numen en el pecho

Y el aliento fatídico en la boca.

Desenterrad la lira de Tirteo,

Y el aire abierto á la radiante lumbre

Del sol; en la alta cumbre

Del riscoso y pinífero Fuenfría, 5