No, España, patria mía; 10

No son eternas, no, las torpes huellas

Que de tu noble frente

Empañan el honor; tú en otros días,

Con victorioso patriotismo bellos,

De gloria ornada y esplendor te vías. 15

¡Ah! ¿por qué yo infeliz no nací en ellos?

Entonces los Alfonsos esforzados,

El hijo de Jimena y gran Rodrigo,

Rayos horribles de la gente mora,