Quiébrase el cetro á la africana gente,

Su trono se hunde, y la cruel venganza

Del Godo vencedor, estrago y ruina 10

Contra el ceño de África fulmina.»

Así temblando el Musulmán huía

Del Español guerrero,

Que sobre él centellando revolvía.

Bien como cuando su valor primero, 15

Sorprendido, el león pierde, y se amansa,

Y en sí el oprobio de servir consiente.