Al pálido lucir de opaca luna,
Entre cipreses fúnebres la veo:
Trémula, yerta, desceñido el manto, 20
Los ojos moribundos
Al cielo vuelve, que le oculta el llanto;
Roto y sin brillo el cetro de dos mundos
Yace entre el polvo, y el león guerrero
Lanza á sus pies rugido lastimero. 25
¡Ay, que cual débil planta
Que agota en su furor hórrido viento,