De víctimas sin cuento

Lloró la destrucción Mantua afligida!

Yo ví, yo ví su juventud florida

Correr inerme al huésped ominoso.

¿Mas qué su generoso

Esfuerzo pudo? El pérfido caudillo

En quien su honor y su defensa fía, 5

La condenó al cuchillo.

¿Quién ¡ay! la alevosía,

La horrible asolación habrá que cuente,