Ni vil lisonja emponzoñó su aliento, 25

Allá del alto asiento

Al que la acción magnánima os eleva,

El himno oid que á vuestro nombre entona,

Mientras la fama alígera le lleva

Del mar de hielo á la abrasada zona. 30

Mas ¡ay! que en tanto sus funestas alas,

Por la opresa metrópoli tendiendo

La yerma asolación sus plazas cubre,

Y al áspero silbar de ardientes balas,