Luz, peñascos, torrentes y cascadas,

Un sol de fuego iluminando el día,

Aire de aromas, flores apiñadas.

Arranca, arranca, Dios mío,

De la mente del poeta 10

Este pensamiento impío

Que en un delirio creó;

Sin un instante de calma,

En su olvido y amargura,

No puede soñar su alma 15