Á LA MEMORIA DE LARRA
Ese vago clamor que rasga el viento
Es la voz funeral de una campana; 10
Vano remedo del postrer lamento
De un cadáver sombrío y macilento
Que en sucio polvo dormirá mañana.
Acabó su misión sobre la tierra,
Y dejó su existencia carcomida, 15
Como una virgen al placer perdida
Cuelga el profano velo en el altar.