Miró en el tiempo el porvenir vacío,

Vacío ya de ensueños y de gloria,

Y se entregó á ese sueño sin memoria 20

Que nos lleva á otro mundo á despertar.

Era una flor que marchitó el estío,

Era una fuente que agotó el verano;

Ya no se siente su murmullo vano,

Ya está quemado el tallo de la flor, 25

Todavía su aroma se percibe,

Y ese verde color de la llanura,