Ese manto de hierba y de frescura,
Hijos son del arroyo creador.
Que el poeta en su misión,
Sobre la tierra que habita
Es una planta maldita
Con frutos de bendición.
Duerme en paz en la tumba solitaria, 5
Donde no llegue á tu cegado oído
Más que la triste y funeral plegaria
Que otro poeta cantará por ti.