Todo lo podéis Vos, todo fenece
Ó se reanima á vuestra voz sagrada; 25
Fuera de Vos, Señor, el todo es nada
Que en la insondable eternidad perece;
Y aun esa misma nada Os obedece,
Pues de ella fué la humanidad creada.
Yo no Os puedo engañar, Dios de clemencia;
Y pues vuestra eternal sabiduría 5
Ve al través de mi cuerpo el alma mía
Cual del aire á la clara transparencia,