Y que los hombres mi cadáver frío

Ultrajen con maligna complacencia,

Suene tu voz y acabe mi existencia, 20

¡Cúmplase en mí tu voluntad, Dios mío!

Carolina Coronado

(B. 1823)

EL AMOR DE LOS AMORES

¿Cómo te llamaré para que entiendas

Que me dirijo á ti, ¡dulce amor mío!

Cuando lleguen al mundo las ofrendas