Del espíritu inmenso que oprimía,

Y ya el ilustre preso,

Que rota deja la coyunda impía,

Con libre vuelo sube

Al foco de la eterna Inteligencia, 20

Donde su centro y su reposo obtiene.

Tal de las flores la exquisita esencia

Se alza y se extiende en invisible nube,

Cuando rompe el cristal que la contiene.

¡Ay de aquel genio las fulgentes alas 25