Por tus inmensos términos, oh Iberia?

¿Qué viste ya sino funesto luto,

Honda tristeza, sin igual miseria,

De tu vil servidumbre acerbo fruto?

Así rota la vela, abierto el lado,

Pobre bajel á naufragar camina,

De tormenta en tormenta despeñado,

Por los yermos del mar; ya ni en su popa

Las guirnaldas se ven que antes le ornaban,

Ni en señal de esperanza y de contento