Brinda á mi pecho esta región inerte!...

Así concibe fatigada el alma

El tardo bien de la benigna muerte.

¡Morir aquí! De los poblados valles

No retornar á la angustiosa vida:

No escuchar más los lastimosos ayes

De la cuitada humanidad caída:

Desparecer, huyendo de la tierra,

Desde esta cima que se acerca al cielo:

Por siempre desertar de aquella guerra,