Y anuncia y lleva en sus aladas notas
Mil promesas ignotas
Al triste corazón que sufre ó sueña;
Todo elevaba mi ánimo intranquilo
Á más sereno asilo:
Religión, arte, soledad, misterio...
Todo en el templo secular hacía
Vibrar el alma mía,
Como vibran las cuerdas de un salterio.
Y á esta voz interior que sólo entiende