Es otro Dios incógnito y sombrío:

Su cielo es el vacío,

Sacerdote el error, ley el Acaso.

¡Ay! No recuerda el ánimo suspenso

Un siglo más inmenso,

Más rebelde á tu voz, más atrevido;

Entre nubes de fuego alza su frente,

Como Luzbel, potente;

Pero también, como Luzbel, caído.

Á medida que marcha y que investiga