Es mayor su fatiga,

Es su noche más honda y más obscura,

Y pasma, al ver lo que padece y sabe,

Cómo en su seno cabe

Tanta grandeza y tanta desventura.

Como la nave sin timón y rota

Que el ronco mar azota,

Incendia el rayo y la borrasca mece

En piélago ignorado y proceloso,

Nuestro siglo—coloso,