Con la luz que le abrasa, resplandece.
¡Y está la playa mística tan lejos!...
Á los tristes reflejos
Del sol poniente se colora y brilla.
El huracán arrecia, el bajel arde,
Y es tarde, es ¡ay! muy tarde
Para alcanzar la sosegada orilla.
¿Qué es la ciencia sin fe? Corcel sin freno,
Á todo yugo ajeno,
Que al impulso del vértigo se entrega,