Y á través de intrincadas espesuras,
Desbocado y á obscuras,
Avanza sin cesar y nunca llega.
¡Llegar! ¿Adónde?... El pensamiento humano
En vano lucha, en vano
Su ley oculta y misteriosa infringe.
En la lumbre del sol sus alas quema,
Y no aclara el problema,
No penetra el enigma de la Esfinge.
¡Sálvanos, Cristo, sálvanos, si es cierto