Que tu poder no ha muerto!

Salva á esta sociedad desventurada,

Que bajo el peso de su orgullo mismo

Rueda al profundo abismo

Acaso más enferma que culpada.

La ciencia audaz, cuando de ti se aleja,

En nuestras almas deja

El germen de recónditos dolores.

Como al tender el vuelo hacia la altura,

Deja su larva impura