El insecto en el cáliz de las flores.
Si en esta confusión honda y sombría
Es, Señor, todavía
Raudal de vida tu palabra santa,
Di á nuestra fe desalentada y yerta:
—¡Anímate y despierta!
Como dijiste á Lázaro:—¡Levanta!—
¡SURSUM CORDA!
INTRODUCCIÓN
Á mi buen amigo el ilustre poeta Manuel Reina