Absorto siempre en ella,

Con íntimo lenguaje la decía:

«Eres botón de flor embalsamado

Con aromas del cielo todavía.»

Y al verla así, tan bella,

Con plácido embeleso

Á su rosada frente

Fuíme inclinando para darla un beso;

Pero escuché, de súbito, á mi lado,

Algo como un sollozo;