Ó la imagen del sol en sus pendones,
Se avanzan á la lid. ¡Oh! ¡quién temiera,
Quién, que su ímpetu mismo los perdiera!
Tal el héroe brillaba
Por las primeras filas discurriendo.
Se oye su voz, su acero resplandece
Do más la pugna y el peligro crece;
Nada le puede resistir... Y es fama,
¡Oh portento inaudito!
Que el bello nombre de Colombia escrito