De tu brillo y tus colores.
La fiel imagen eres
De mi triste fortuna:
¡Ay! todos mis placeres,
Todas mis esperanzas una á una
Arrancándome ha ido
Un destino funesto, cual tus hojas
Arrancó el huracán embravecido!
¿Y qué, ya triste y sola,
No habrá quien te dirija una mirada?