[225] See Oviedo, Hist. de las Ind., MS., lib. 33, cap. 47.—Herrera, Hist. general, dec. 2, lib. 10, cap. 13.—Gomara, Crónica, cap. 110.
[226] Is it not the same fountain of which Toribio makes honorable mention in his topographical account of the country? “Nace en Tlaxcala una fuente grande á la parte del Norte, cinco leguas de la principal ciudad; nace en un pueblo que se llama Azumba, que en su lengua quiere decir cabeza, y así es, porque esta fuente es cabeza y principio del mayor rio de los que entran en la mar del Sur, el cual entra en la mar por Zacatula.” Hist. de los Indios, MS., Parte 3, cap. 16.
[227] “El qual pensamiento, y sospecha nos puso en tanta afliccion, quanta trahiamos viniendo peleando con los de Culúa.” Rel. Seg. de Cortés, ap. Lorenzana, p. 149.
[228] “Y mas dixo, que tenia esperança en Dios que los hallariamos buenos, y leales: é que si otra cosa fuesse, lo que Dios no permita, que nos han de tornar á andar los puños con coraçones fuertes, y braços vigorosos, y que para esso fuessemos muy apercibidos.” Bernal Diaz, Hist. de la Conquista, cap. 128.
[229] Called Gualipan by Cortés. (Rel. Seg., ap. Lorenzana, p. 149.) An Aztec would have found it hard to trace the route of his enemies by their itineraries.
[230] Ibid., ubi supra.—Thoan Cano, however, one of the army, denies this, and asserts that the natives received them like their children, and would take no recompense. (See Appendix, No. 11.)
[231] “Y que tubiesse por cierto, que me serian muy ciertos, y verdaderos Amigos, hasta la muerte.” Rel. Seg., ap. Lorenzana, p. 150.
[232] Camargo, Hist. de Tlascala, MS.—Bernal Diaz, Hist. de la Conquista, ubi supra.—“Sobreviniéron las mugeres Tlascaltecas, y todas puestas de luto y llorando á donde estaban los Españoles, las unas preguntaban por sus maridos, las otras por sus hijos y hermanos, las otras por sus parientes que habian ido con los Españoles, y quedaban todos allá muertos: no es menos, sino que de esto llanto causó gran sentimiento en el corazon del Capitan, y de todos los Españoles, y él procuró lo mejor que pudo consolarles por medio de sus Intérpretes.” Sahagun, Hist. de Nueva-España, MS., lib. 12, cap. 28.
[233] “Yo assimismo quedé manco de dos dedos de la mano izquierda”—is Cortés’ own expression in his letter to the emperor. (Rel. Seg., ap. Lorenzana, p. 152.) Don Thoan Cano, however, whose sympathies—from his Indian alliance, perhaps—seem to have been quite as much with the Aztecs as with his own countrymen, assured Oviedo, who was lamenting the general’s loss, that he might spare his regrets, since Cortés had as many fingers on his hand at that hour as when he came from Castile. (See Appendix, No. 11.) May not the word manco, in his letter, be rendered by “maimed”?
[234] “Hiriéron á Cortés con Honda tan mal, que se le pasmó la Cabeça, ó porque no le curáron bien, sacándole Cascos, ó por el demasiado trabajo que pasó.” Gomara, Crónica cap. 110.