[76] The flesh of the Christians failed to afford them even the customary nourishment, since the Mexicans said it was intolerably bitter; a miracle considered by Captain Diaz as expressly wrought for this occasion. Hist. de la Conquista, cap. 153.

[77] Ibid., ubi supra.—When dried in the sun, this slimy deposit had a flavor not unlike that of cheese, and formed part of the food of the poorer classes at all times, according to Clavigero. Stor. del Messico, tom. ii. p. 222.{*}

{*} [This was the ahuahutle before described. See ante, vol. ii. p. 290, note.—M.]

[78] Bernal Diaz, Hist. de la Conquista, cap. 154.

[79] “Mas como el Guatemuz era mancebo, y muy gentil-hombre y de buena disposicion.” Ibid., ubi supra.

[80] “Mira primero lo que nuestros Dioses te han prometido, toma buen consejo sobre ello y no te fies de Malinche, ni de sus palabras, que mas vale que todos muramos en esta ciudad peleando, que no vernos en poder de quiē nos harán esclauos, y nos atormentarán.” Bernal Diaz, Hist. de la Conquista, cap. 154.

[81] “Y entonces el Guatemuz medio enojado les dixo: Pues assi quereis que sea, guardad mucho el maiz, y bastimentos que tenemos, y muramos todos peleando: y desde aquí adelante ninguno sea osado á me demandar pazes, si no yo le mataré: y allí todos prometiéron de pelear noches, y dias, y morir en la defensa de su ciudad.” Ibid., ubi supra.

[82] “Los de la Ciudad como veian tanto estrago, por esforzarse, decian á nuestros Amigos, que no ficiessen sino quemar, y destruir, que ellos se las harian tornar á hacer de nuevo, porque si ellos eran vencedores, ya ellos sabian, que habia de ser assí, y si no, que las habian de hacer para nosotros.” Rel. Terc. de Cortés, ap. Lorenzana, p. 286.

[83] Rel. Terc. de Cortés, ap. Lorenzana, pp. 282-284.—Herrera, Hist. general, dec. 3, lib. 1, cap. 22; lib. 2, cap. 2.—Gomara, Crónica, cap. 140.—Oviedo, Hist. de las Ind., MS., lib. 33, cap. 28.—Ixtlilxochitl, Venida de los Españoles, p. 43.

[84] “No se entendió sino en quemar, y hallanar Casas, que era lástima cierto de lo ver; pero como no nos convenia hacer otra cosa, eramos forzado seguir aquella órden.” Rel. Terc. de Cortés, p. 286.