Eub. Por eso es bueno estar bien con Dios.
Olig. Calla en mal punto; no le mientes agora devociones, que todas las cosas tienen su tiempo y sazon.
Eub. Las cosas de Dios en todo tiempo y lugar vienen bien sazonadas.
Lis. Las tres furias infernales con sus serpentinos azotes no hacen tan gran señal en los cuerpos pecadores, que no hagan mayor en mi espíritu las acedas palabras que hoy en este dia oí á mi señora. Acabad ya de cortar, hadas, si bien me quereis, el hilo de mi vida. Y tú, Pluton, gobernador de la profundidad tartárea, envia á Charon, tu fiel piloto, que en su barca reciba la alma de Lisandro que por los aires pena.
Eub. Irás con los muchos que allá están porque tu opinion siguieron.
Olig. ¿No callarás? Cose la boca si no quieres que te reña.
Eub. Flaca es la fidelidad, como decia Parmeno, que temor de pena la convierte en lisonja; nunca por sus amenazas dexaré de decir la verdad.
Lis. ¿Qué es lo que hablais? ¿qué sentís de esto?
Olig. Deciamos, señor, que tienes poco sufrimiento, en poca agua te ahogas.
Lis. ¿En poca? ¿qué dolor hay igual al mio, ni qué tormento ó afan que comparado con el mio no sea descanso?