Drion. Es ida al negocio que sabes.
Brum. Aquí la aguardo, que ó ella me dará la medalla ó me ofrecerá la vida.
Drion. Ce, ce. ¿Señor Polo, quieres salir, que Brumandilon sentado está en el poyo de la puerta?
Pol. ¡No por Dios! que quedé dalle unos dineros que me pidió, y no los tengo.
Drion. Pues vénte conmigo, que por los corrales te irás.
Pol. Amores, ¿vendré acá á la noche?
Lib. No, por tu vida, no te haga mal á la salud.
Pol. Pues, mándame.
Lib. Que no te olvides de las mangas de aguja coloradas.
Pol. Y áun perfumadas te las prometo. Señora Drionea, encárgoos á mi Libia, que no la hable otro, pues yo la sustento.